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| Lunes 19 de febrero de 2007 | |
Se realizó en Bariloche la 3ª Peregrinación Náutica
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(Diario Digital Bariloche 2000.com ).- La comunidad de Bariloche participó ayer de la tercera peregrinación náutica de Nuestra Señora del Nahuel Huapi. La peregrinación navegó la costa del lago Nahuel Huapi, portando la imagen de Nuestra Señora del Nahuel Huapi hasta Dina Huapi, y desde allí, cruzó a Puerto Venado (Península de Huemul), donde se realizó una parada simbólica para invocar a la Virgen y arrojar ofrendas florales a las aguas. Se estima que en la Península de Huemul, el padre Nicolás Mascardi y un grupo de poyas habrían fundado la primera misión evangelizadora de la zona conocida como Misión Nahuelhuapi o “Reducción de los Poyas”. En ese lugar se recitó el poema de Angélica Fuselli ¿Ula pentuyú? (“¿Te volveremos a ver?”), dedicado a Nuestra Señora del Nahuel Huapi. Luego del regreso a Bariloche, cerca de las 11, se realizó la misa en la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi. A efectos de coordinar esfuerzos, Prefectura Naval se encargó de la logística de la peregrinación. Cau-Cau, Victoria del Lago y Santa Fe fueron las embarcaciones disponibles este año y unos 400 los fieles que asisitieron a la procesión en forma gratuita. La premisa “naveguemos mar adentro de la mano de Maria. Recuperemos nuestras raíces, nuestra historia” constituyó el objetivo principal de la peregrinación náutica. Esta nos recuerda el origen de la fe cristiana en esta zona, el cual, lejos de ser violento fue protagonizado por los jesuitas en comunión con los poyas, antiguos pobladores de Bariloche de quienes nadie habla, según advirtió el padre Bernik. “La inculturación fue muy linda”, sostuvo. Ellos no fueron objetos sino sujetos de la evangelización que presidió el padre Nicolás Mascardi (italiano), el padre Felipe de la Laguna (holandés), el jesuita Juan José Guillelmo (italiano) y el jesuita Francisco de Elguea (chileno), desde 1670 a 1717, a orillas del Nahuel Huapi. Todos ellos, dijo, murieron por el Evangelio. Otro aspecto digno de destacar para él es nada menos que la participación significativa de los laicos en la misión y principalmente de la mujer laica, por cuanto ella era la que llevaba “la voz cantante”. De hecho, recordó que entre los poyas que acompañaron al padre Mascardi en la Misión Nahuelhuapi había una mujer llamada Huanguelen que ostentaba suficiente peso moral para liderar entre los poyas. Un poco de historia Según informó el padre Pascual Bernik, el padre Nicolás Mascardi fundó la Misión Nahuelhuapi a través de un grupo de indígenas poyas que había liberado de la cárcel en Chiloé (Chile) por medio del Evangelio. Desde un primer momento, estableció reciprocidad con el indígena, pidió la abolición de la esclavitud a España, logró convertir a poyas y puelches al cristianismo, construyó una capilla en la Península de Huemul y una segunda en el Brazo Ultima Esperanza del lago Nahuel Huapi, en honor a la Virgen de los Desamparados. Su dedicación, pronto habrá de tener su recompensa. En el año 1672, el virrey de Perú le obsequia una imagen de la virgen Maria tallada en cedro a quien entroniza en la misión bajo el nombre de Nuestra Señora de los Poyas. Su sucesor, el padre Felipe de La Laguna le añadiría en 1704 y de los Puelches como símbolo de la unión de los dos pueblos originarios del Norte y Sur del Nahuel Huapi. Dos años más tarde, el padre Mascardi es asesinado por poyas opositores y la Misión es abandonada por casi tres décadas. En 1703, el padre Felipe de la Laguna reestablece la Misión pero por desgracia corre su misma suerte. En 1716 la oposición a la santa cruzada también se cobra la vida del padre Juan José Guillemo y un año después, la del padre chileno Francisco de Elguea, quien hubo de reanudar esta difícil empresa como Guillelmo y de la Laguna. A su paso, los rebeldes también destruyeron e incendiaron las construcciones levantadas por los jesuitas y los indígenas que pregonaban el evangelio. Pero con todo, la imagen de la Virgen fue rescatada de las llamas y abandonada a orillas del lago. En 1718, el padre Arnold Jaspers llega en una expedición militar, desde Calbuco (Chile) y halla la imagen intacta, envuelta en cuero de caballo entre las matas a orillas del lago. En esas condiciones, se la lleva consigo al colegio de Castro y luego a la isla de Quinchao (Chiloé). Y en 1730, se edifica la iglesia Santa Maria de Achao en Chiloé, donde es venerada y rebautizada como Nuestra Señora del Loreto. Tras varias investigaciones realizadas por historiadores chilenos, en enero del año 2000 se concluye que la imagen del Loreto es la Virgen de Los Poyas y Puelches que Mascardi entronó en su Misión Nahuelhuapi. | |
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